Extracto del manual de salud laboral. Riesgos laborales derivados de posiciones incorrectas.

Moraleja: No importa la posición que adoptes. En tu trabajo, al final siempre te van a joder.
Extracto del manual de salud laboral. Riesgos laborales derivados de posiciones incorrectas.

Moraleja: No importa la posición que adoptes. En tu trabajo, al final siempre te van a joder.
Henry Ford muere y llega al Cielo. En la puerta, San Pedro lo recibe y le dice:
—Bien, tu fuiste una persona buena y… ni hablar de tu invención, la cadena de montaje para automóviles… ¡cambió el mundo! Como recompensa, te permitiré pasear a voluntad en el Cielo.
Ford piensa por un momento y solicita:
—Yo quiero estar junto a Dios por un rato.
Entonces, San Pedro le pide a un ángel que acompañe a Ford a la sala privada del Todopoderoso.
Ford entra en la sala y le pregunta a Dios con reverencia:
—Señor Todopoderoso, cuando inventaste a la mujer, ¿en qué pensabas?
—¿Qué quieres decir con eso?—pregunta el Todopoderoso.
—Bueno Señor, hay grandes problemas en el proyecto de tu invención…
- No existe ningún modelo económico.
- Hace mucho ruido cuando se calienta.
- El mantenimiento es extremadamente caro.
- Necesita constantemente de pintura.
- Tiene que parar 5 días de cada 28.
- El sistema se tapa y es necesario anularle algunos tramos.
- Antes del primer tercio de su vida se le caen las defensas delanteras y traseras.
- Las vestiduras se cuartean a los pocos kilómetros.
- El consumo de combustible es asombroso.
- Es muy lento comparado con el otro modelo que hiciste.
Y éstos son sólo algunos de los problemas…
Dios va para la Supercomputadora Celestial, hace clic en un icono de la pantalla y, casi instantáneamente, aparece un listado. Lee el informe, se vuelve hacia Ford y le dice:
—Puede ser que mi proyecto tenga problemas como tú bien dices. Pero en este preciso momento… ¡hay más hombres montados en mi invento que en el tuyo!
En el hospital había un paciente gravemente enfermo. Los familiares se habían reunido en la sala de espera y, por fin, entró un médico, cansado y apesadumbrado:
—Siento ser portador de malas noticias—dijo, mirando las caras preocupadas.—La única esperanza para vuestro familiar consiste en un trasplante de cerebro. Es algo experimental y arriesgado, y económicamente totalmente por cuenta de ustedes…
Los familiares permanecieron sentados escuchando las graves noticias. Al cabo de un rato uno preguntó:
—Pero, ¿cuánto cuesta un cerebro?
—Depende:—respondió el médico—5000 euros uno de hombre y 200 uno de mujer.
Se hizo un gran silencio en la sala, mientras los hombres intentaban no reírse, hasta que a uno la curiosidad le llevó a preguntar:
—Doctor, ¿a qué se debe la diferencia de precio?
El médico sonrió ante una pregunta tan INOCENTE y contestó:
—Es sólo una lógica política de precios. Hemos tenido que bajar los precios de los cerebros femeninos porque éstos son… LOS ÚNICOS QUE ESTÁN USADOS…
…nunca dejes tu ordenador portátil en el baño.