Un problemilla para los más listillos.
Un problemilla para los más listillos.
¡Lógico y absurdo!
Un padre entra al cuarto de su hija y encuentra sobre la cama un vibrador. Angustiado, el padre decide, después de mucho pensarlo, enfrentar directamente el tema con su hija.
Cuando ella llega del colegio le dice: –Hija, quiero que hablemos de esto… –mostrándole el vibrador– ¿Puedes explicarme qué significa?
–Fácil: –dice la dulce criatura– Tú me has enseñado que debo tener una sexualidad responsable y por lo mismo he decidido dar rienda suelta a mi alboroto hormonal con este vibrador por varias razones…
Por lo que he decidido que sea mi pareja…
El padre la mira seriamente, pensando en su interior que ella tiene razón, decide dejarla seguir con su vibrador.
Días después la hija llega del colegio y al entrar a la sala ve a su padre con un vaso de whisky en una mano y con el vibrador en la otra.
Lo mira aterrada y le exclama: –Papá, ¿qué haces con mi Vibrador?…
El padre, que estaba muy entonado, la mira con los ojos brillosos y la lengua medio enredada y le dice:
–Qué… ¿¿¿no puedo tomarme un whisky con mi yerno…???
Dejemos que él mismo te lo cuente.
En virtud de su riguroso entrenamiento, los perros guía están habituados y capacitados para acceder y permanecer junto a sus respectivos amos en todo tipo de establecimientos, tanto de salud como en centros comerciales, restaurantes, supermercados, cafeterías, cines, teatros, centros de estudio o trabajo, etc., sin causar alteración al normal funcionamiento de los mismos ni molestias al personal o al público.
En los lugares de trabajo, los usuarios de perros guía se encuentran capacitados para ejercer sus funciones con ellos a su lado. Acorde al entrenamiento que reciben, los perros guía nunca vagan a su arbitrio por los recintos, sino que permanecen echados a los pies de su amo ciego. Los perros guía tienen el mismo derecho que estos para gozar de libre acceso a todos los lugares públicos.
Érase una vez un hombre perfecto que conoció a una mujer perfecta. Se enamoraron y un día se casaron. Formaban un matrimonio perfecto.
Una noche de Navidad iba el matrimonio perfecto por una calle desierta, cuando vieron a alguien que tirado en el suelo pedía ayuda. Como eran personas perfectas, pararon a ayudar.
Esa persona era nada más y nada menos que Papá Noel, cuyo trineo había volcado. No queriendo dejar a millones de niños decepcionados, el matrimonio perfecto se ofreció para ayudar a repartir los regalos.
El buen Papá Noel subió al coche del matrimonio perfecto y se pusieron en marcha. Infelizmente el coche se vio envuelto en un accidente y solamente uno de los tres ocupantes sobrevivió.
Pregunta: ¿Quién fue el superviviente del trágico accidente? ¿La mujer perfecta, el hombre perfecto o Papá Noel?
Mira la presentación para encontrar la respuesta.
Hola, mi amor. Te mando esta carta para evitar malos entendidos durante el mundial de fútbol. Te pido por favor leas con detenimiento los siguientes 12 puntos.
Guerra Avisada No Mata Gente.
Tu esposo que te quiere un chingo y piensa primero siempre en ti.